Una experiencia única en el Cajas
Hoy les contaremos de nuestra experiencia en uno de los lugares naturales protegidos más lindos de la república de Ecuador, el que corresponde al Parque Nacional Cajas.
En cada mano lleva un bastón que le ayuda a caminar en los agrestes senderos que rodean a la, en el Parque Nacional Cajas.
Nuestra aventura ese día comenzó en la bella ciudad de Cuenca, la tercera en importancia económica y demográfica del Ecuador. Desde allí tomamos un bus que nos dejaría en cercanías del Parque Nacional Cajas, y que nos llevó alrededor de una hora, aproximadamente, de viaje.
Habíamos recolectado en los días previos a la excursión y de diferentes folletos que solicitamos en los entes de turismo habilitados en Cuenca, información sobre el Cajas y los distintos recorridos que allí podríamos realizar. Y con todo ese bagaje de información partimos hacia el Parque Nacional.
Tal y como nos habían recomendado, nos vestimos con ropa cómoda y liviana, zapatillas, algo de abrigo e impermeables porque suele estar fresco el clima en la zona, y binoculares para observar a las diferentes especies de aves que hay en el lugar.
Y una vez adentrados en el Cajas, vimos la laguna La Toreadora, seguimos el sendero hasta la cumbre del cerro San Luis, desde allí vimos un sin número de lagunas que dibuja un paisaje excepcional en el Parque, después caminamos bajo un bosque de árboles de papel (polylepis), siempre siguiendo los senderos delineados con pintura roja o verde, según el caso; también fuimos a la laguna de Unidas, y finalmente atravesamos el valle de Quinuas, y recorrimos el trayecto histórico hasta el cerro Tres Cruces.
Fuente: Teleaire.com
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