Desde el año 2002, fecha en la que fue construido, la ciudad de Guayaquil cuenta con un Faro que ilumina sus noches sobre el Río Guayas; se trata del que está ubicado en la cima del Cerro Santa Ana, el pintoresco monte que acuña la simbología propia de los orígenes de toda la república de Ecuador.
Lo cierto es que, según pudimos averiguar, el faro del Santa Ana tiene una gran connotación simbólica para toda la sociedad ecuatoriana, porque Guayaquil fue desde muchos puntos de vista la cuna que vio nacer a esa nación que es hoy el Ecuador.
El faro en sí mismo está erigido en la cúspide del cerro, a una altura de 85,90 metros sobre el nivel del mar. Para los que estén en la zona y quieran conocerlo, sepan que también se puede ascender desde dentro del mismo, a través de una escalinata interna que desemboca en una terraza desde la cual se puede apreciar la belleza inconmensurable de Guayaquil.
Tal como nos contó la gente de la zona, hubo un faro anterior a éste ubicado en el Santa Ana, que hacia el año 1841 se encontraba en la Isla de Santa Clara o Isla del Muerto, justo frente a Punta de Piedra, saliendo hacia el Golfo de Guayaquil, al que éste construido en el 2002 evoca.
Lo cierto es que aquél viejo faro funcionó durante la época en la que el Río Guayas era la principal vía de acceso a la ciudad, por lo tanto el mismo fue construido para prevenir a los navegantes sobre los sitios de posibles encallamientos, varamientos y hasta naufragios. Sin dudas, un lugar muy lindo e interesante de conocer, por la historia que atesora y por la belleza del paisaje en la locación actual.
Fuente: Teleaire.com

