Este es un dato importante para tener en cuenta antes de emprenderse en la aventura de ascender el volcán y nevado ecuatoriano Chimborazo, ya que es bastante el esfuerzo físico que debe realizarse.
Desde nuestra experiencia propia en el ascenso del Chimborazo, podemos afirmar que ese día de travesía fue bastante el esfuerzo físico que debimos afrontar para llegar al refugio de montaña. Nosotros no somos especialistas en escalada, ni tampoco deportistas; somos personas con un estado atlético común o normal, que no provenimos de tierras elevadas con respecto al mar, por lo que padecimos la falta de oxígeno, y debimos dar pasos lentos, parando de tanto en tanto y retomando la marcha una vez que nuestros cuerpos estuvieron un poco recuperados para continuar.
Pero una vez dentro del refugio, las tazas de té de coca caliente que ofrecen los guías al lado del calor del hogar a leña encendido a pleno ayudan a todos a reponerse y a disfrutar de la experiencia. Por supuesto, nosotros  no llegamos hasta la cima del Chimborazo, eso se lo dejamos a los escaladores profesionales. Sin embargo, sin dudas, esta aventura valió la pena y poder compartirla con todos es para nosotros sumamente gratificante.
Por último, les recomendamos darse una vuelta por la Reserva de Producción Faunística Chimborazo, fundada en cercanías del nevado en el año 1987. El objetivo de la misma es proteger a las especies faunísticas de la zona, sobre todo a las llamas, las alpacas y vicuñas que habitan en estado salvaje en ésta región andina ecuatoriana.

Tags: , ,